Primeros pasos para sanar (aunque no sepas por dónde empezar)
“No tienes que estar bien para empezar a sanar. Solo tienes que estar… dispuesto a no rendirte.”
Sanar no es una línea recta. No es rápida, no es limpia, no es de Instagram. Sanar a veces se ve como llorar en la ducha. Como no tener fuerzas, pero aún así levantarte. Como caminar con miedo, pero no detenerte.
Si no sabes por dónde empezar, aquí te dejo algunos primeros pasos. Pequeños. Humanos. Reales.
1. Reconoce que te duele (y que tienes derecho a sentirlo)
Decirte: “Estoy herido”, “Esto me marcó”, “No estoy bien”… no te hace débil. Es el inicio de una conversación contigo mismo. Sanar empieza cuando dejas de fingir que todo está bien.
2. Elige una sola parte de ti para cuidar hoy
¿Tu cuerpo? ¿Tu respiración? ¿Tu descanso? No tienes que arreglarlo todo. Solo una parte. Tal vez sea dormir mejor. Tal vez sea comer sin culpa. Eso cuenta. Eso también es sanar.
3. Silencia voces que te lastiman (incluso si están dentro de ti)
A veces la crítica más dura viene de tu propia mente. Es hora de poner límites, incluso internos. Repite: “Merezco sanar sin castigarme por no estar bien.”
4. Rodéate de lo que no exige, solo acompaña
Un libro suave. Una canción instrumental. Un espacio donde no tengas que dar explicaciones. El alma se cura en lo simple. En lo tierno. En lo que no juzga.
5. Guarda esta frase:
“No necesito tenerlo todo claro para empezar a sanar. Solo necesito decidir que mi historia no termina aquí.”
📘 Libro que me sostuvo cuando empecé a sanar:
👉 “Sanar con calma” (afiliado)
🧠 También puede gustarte:
- Cómo calmar tu mente en 5 minutos
- Cuando todo parece demasiado
- No quiero hacer nada: qué hacer cuando no puedes más
💬 Si estás en ese primer paso… ya estás caminando. Sanar es lento, pero real. Y aquí tienes un lugar que va contigo, paso a paso.