Qué hacer cuando todo te da igual: apatía emocional y cómo romperla
“No es tristeza. No es rabia. Es… nada. Es cuando no te duele, pero tampoco te importa.”
Hay momentos en los que no estás mal, pero tampoco bien. Te levantas, haces lo que tienes que hacer… pero sin alma. Y te preguntas: “¿Qué me pasa? ¿Por qué nada me importa?”
Eso es apatía emocional. Y aunque suene inofensiva, puede vaciarte más que el dolor.
1. Reconoce que la apatía también es una señal
No sentir nada también es sentir. La apatía emocional suele aparecer cuando el cuerpo y la mente están tan saturados… que se apagan como mecanismo de defensa. No lo veas como debilidad. Es un mensaje.
2. Haz algo pequeño, aunque no tengas ganas
La apatía se alimenta de la inacción. No necesitas correr una maratón. Solo: – Toma un vaso de agua fría – Abre la ventana y respira – Escucha una canción suave Eso no te va a curar. Pero va a encender una chispa.
3. Escribe lo que no puedes sentir
Ponle palabras a lo que no tiene nombre. Escribe: “Hoy siento…” Aunque pongas: “nada”. Aunque pongas: “vacío”. El simple hecho de nombrarlo **rompe el silencio interno**.
4. Conéctate con algo vivo
Una planta. Una mascota. El cielo. Algo que respire, que se mueva, que no te juzgue. A veces no necesitamos hablar, solo observar algo que sigue adelante… y recordarnos que nosotros también podemos.
5. No te exijas volver a sentir “como antes”
No intentes forzar la motivación. No te compares con tu “yo de antes”. Solo respétate. Y repite internamente: “Hoy no me siento vivo… pero sigo aquí. Eso ya es un acto de resistencia.”
“La apatía emocional no es el final. Es una pausa. Un espacio donde aún no sabes qué sentir… pero donde puedes empezar a respirar.”
📘 Recurso que me ayudó:
👉 “Volver a sentir: Cómo reconectar contigo mismo” (afiliado)
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