Cuando todo parece demasiado: 5 cosas que puedes hacer para no rendirte
“No tienes que estar bien. Solo tienes que seguir aquí.”
Hay días en los que todo abruma. El cuerpo pesa. La mente se acelera. Las ganas desaparecen. Y lo peor: sientes que nadie lo nota. O que, si lo notan, no lo entienden.
Si estás pasando por un momento así, no necesitas más presión. Necesitas suavidad, presencia y un poquito de luz. Aquí van 5 cosas que puedes hacer, sin exigencias, para no rendirte hoy.
1. Respira solo por estar vivo (no por estar bien)
Olvídate de “mejorar”, “sanar” o “salir adelante”. Solo respira. Inhala lento… y exhala más lento aún. Hazlo no porque estés bien, sino porque mereces seguir aquí.
2. Nombra lo que estás sintiendo, aunque suene roto
“Estoy agotado.” “Estoy sin ganas.” “Estoy harto de fingir.” Decirlo no te debilita. Te libera. Y a veces, es el primer paso para no rendirte del todo.
3. Reduce el día a una sola cosa
No tienes que “ser productivo”. Solo elige una acción pequeña. Tomar agua. Duchar. Responder un solo mensaje. Ese microacto puede ser tu ancla.
4. Aleja tu mente de lo eterno (piensa en 15 minutos, no en tu vida)
Cuando todo parece demasiado, pensar en el futuro asusta. En lugar de preguntarte “¿cómo sigo con mi vida?”, pregúntate: “¿Qué puedo hacer en los próximos 15 minutos para no rendirme?”
5. Busca algo suave, aunque no resuelva nada
Un video de naturaleza. Una canción sin letra. Una manta caliente. No tienes que “arreglarte”, solo acompañarte con ternura. No estás roto. Estás cansado.
“Si hoy solo logras no rendirte, es suficiente. Tu valor no se mide por tu energía, sino por tu presencia.”
📘 Libro que me ayudó a entender mi tristeza silenciosa:
👉 “Lo que me salvó cuando no podía más” (afiliado)
🧠 También puede ayudarte:
💬 Si estás leyendo esto, quédate. Aunque duela. Aunque no sepas para qué. Este momento no es el final. Es solo un trozo de camino.